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dimarts, 26 de març de 2013

TALLER DE AUTOESTIMA REALIZADO POR NUESTRAS CHICAS DE PRÁCTCAS DE TRABAJO SOCIAL



En Fusteret es usual tener alumnos y alumnas de prácticas de diferentes grados de la universidad o de módulos de FP y la verdad es que somos afortunados de los grandes practicantes que suele venir.  Olivia y Sarah, dos practicantes de Trabajo Social son las protagonistas de este post  GRACIAS CHICAS!!!!!

Somos Olivia y Sara, unas estudiantes de Trabajo Social de la UIB. Actualmente estamos cursando cuarto, curso en el que se llevan a cabo las prácticas externas de nuestra futura profesión.
En nuestro caso, tuvimos la suerte de realizarlas en el centro socieducativo Es Fusteret. Estuvimos más de tres meses con estos chicos y chicas que actualmente cumplen una medida de internamiento, trabajando, aprendiendo y conviviendo con ellos y ellas.
      Durante este tiempo hicimos, entre otras muchas cosas, un taller para nuestros menores con el objetivo de aumentar su autoestima individual, la de grupo y la familiar. Para conseguir nuestro objetivo, se determinaron una serie de actividades que darían pie a conocer sus virtudes, potencialidades y puntos fuertes, así como conseguir generar confianza en sí mismos y en los miembros de sus familias, reforzando la cohesión e identidad del grupal a través de valoración positiva entre los miembros del grupo.
     El taller se llevo a cabo en dos sesiones diferentes y con una semana de diferencia entre ellas. En la primera, presentamos las actividades y el objetivo de éste, debatimos y realizamos una lluvia de ideas entre todos para explicar qué era la autoestima, de donde surgieron muchas teorías, opiniones y debates muy interesantes; a los chicos y chicas parecía interesarles mucho la temática. Una vez finalizada esta parte, realizamos una dinámica llamada “acentuar lo positivo”, que consistía en responder una serie de preguntas relacionadas con ellos y con sus familias en una ficha previamente repartida que posteriormente pondríamos en común. Para algunos fue una tarea sencilla, para otros un poco menos, pero todos participaron y se esforzaron muchísimo. Para finalizar el primer encuentro, les propusimos una actividad que debían presentar la semana siguiente, ésta se conoce como “carta desde el futuro”, donde cada menor tendría que escribirse una carta a sí mismo como si fuera su de dentro de cinco años, es decir, su del futuro, contándole lo bien y lo feliz que se encontraría en un 2017, así como las cosas que habría hecho para conseguirlo. La idea les gustó y se comprometieron a llevarlo preparado para el siguiente día.
 Y así fue. A la semana siguiente nos volvimos a reunir, esta vez para llevar a cabo la segunda parte del taller. En primer lugar, realizamos un recordatorio y resumen de lo sucedido en la anterior sesión. Más tarde, preguntamos por la actividad propuesta “carta desde el futuro”. ¡Todos los chicos y chicas la habían hecho! El momento de lectura de las cartas fue muy emotivo y especial, aun al recordarlo somos capaces de trasladarnos a aquel momento y es que se creó un ambiente muy distendido, relajado y de mucha confianza.
                                                      Momento de la lectura de las cartas
 Conocimos un poco más a nuestros chicos y chicas, sus expectativas, sus deseos, sus ilusiones… ¡Son chicos y chicas con toda una vida por delante y con muchas oportunidades que aprovechar y por las que luchar! Según comentaron, les gustó mucho realizar la actividad de “la carta desde el futuro”. 
     Más tarde, y ya adentrados en este espacio tan especial y agradable, realizamos una dinámica más activa. Cada uno de nosotros y nosotras nos pusimos una cartulina en la espalda en la que todos debíamos escribir cualidades de la persona. De tal manera que, cuando todos habíamos escrito, nos quitaríamos la cartulina y leeríamos qué virtudes valoraban de cada uno de nosotros. 
                                               Cartulinas con las cualidades
Esta actividad fue genial, y como comentábamos nos dio un ¡“subidón de autoestima”! Cada uno de ellos y de ellas tienen unas cualidades y virtudes que les hace ser muy especiales. El tiempo de la sesión se acababa, y en consecuencia el taller, por lo que realizamos una actividad de cierre, nos sentamos en círculo y con un ovillo de lana que nos fuimos pasando creando un entrelazado en medio estableciendo una metáfora sobre la red de apoyo: sobre lo que unidos, habíamos construido.   
¡El taller fue todo un éxito! 


   Fue genial compartir una experiencia así con nuestros chicos y chicas y nos permitió conocerlos aun un poquito más. Su participación y predisposición para trabajar facilitó mucho la realización del taller, que como hemos comentado, fue una experiencia única y muy especial.
Y ahora, ahora que ya nos estamos en nuestro querido “Fuste”, solo nos queda agradecer lo bien que hemos estado con todos vosotros, con los chicos y las chicas y con todos los profesionales ¡de los que tanto hemos aprendido! En especial de nuestra tutora, Eva, que nos ha ayudado mucho en toda esta experiencia.
Así que:
...  ¡¡GRACIAS!!
Olivia y Sara, las alumnas afortunadas de trabajo social
                               Nuestra trabajadora social, Eva, entre sus chicas Olivia y Sarah



GRACIAS A VOSOTRAS CHICAS!!!! HA SIDO UN PLACER!!!!!